Hoy no me siento atravesada la vida.
Tengo en el pecho el aire exacto
que necesita una pompa de jabón.
cuando las sombras andan descalzas
ni el amor enciende la noche
desprotegidos los cuerpos
deambulan insomnes bajo los rezos
no existe salida ni luz ni cielo
en los cajones del miedo
hielo en los pulmones
silencio en los huesos
los bordes de la cama asimétricos
las horas de reloj ardiendo

El mapa triste de agosto nos ha traído los últimos síntomas del verano. Hemos aprendido que el invierno ya es irremediable y los días témpano están a punto de alcanzarnos. La ropa guardada en cajas nos mira con ojos alegres y nosotros trataremos por todos los medios de alargar este agónico sol. Vamos a rezar por otro día más de brazos acariciando al sol y saltaremos de día en día sacándole la lengua a la torpeza de estas tormentas a deshora. Las lluvias inaugurarán otro lance de frío y no nos queda otra que ver las estaciones pasar. Los días cortos y las noches largas, tan tan largas. Tenemos toda la oscuridad por delante. Las terrazas arañan sus últimos latidos y las sandalias ya son presas del pánico. Transición de materias a la vista y cambio de tejidos al tacto.


...hay huellas que nunca deberías volverte a mirar...