sábado, 20 de septiembre de 2008

Verás la vida con otros ojos

Hace muchos, muchos años, alguien me recomendó la película Cleopatra, y de manera automática mis pensamientos se dirigieron hacia Elizabeth Taylor y su brillante melena negra. Pero no, me hablaban de otra Cleopatra, una que encarnó de maravillosa manera Norma Aleandro en el cine argentino.

Nunca había escuchada hablar de esa película, y años después, en uno de esos paseos terapéuticos que me doy por la Fnac, cayó en mis manos. No lo dudé y me la llevé a casa.




Lo bueno de las recomendaciones es cuando aciertan, como en este caso, me pareció una preciosa película, que, como dice su cártel, te hace ver la vida con otros ojos. Es una película capaz de mostrar la dulzura dentro de un marco lleno de fracaso y melancolía. Un soplo de aire fresco, una manera de sacar lo bueno cuando todo parece perdido, cuando parece que uno ya no cuenta con una segunda oportunidad. Un optimismo y una positividad que a veces olvidamos que existen. Un abrazo a la esperanza, al todo puede cambiar. Y no pasen de largo por la escena en que Cleo "maneja el auto" mientras Paco Ortega canta a la felicidad, uno nota como se hace grande el corazón bajo el pecho.

Y no sé por qué me he acordado hoy de todo esto, la verdad. Pero creo que el mes de septiembre suele ser un poco duro, y pensé que si tienes esta historia a mano, igual algo pueda cambiar.

A los que ya la hayan visto... es un buen momento para repetir. Y a los que no saben de qué hablo y quizá no haya convencido, decirles que Leonardo Sbaraglia también anda por aquí.

3 comentarios:

cerillasGaribaldi dijo...

Te conocí donde Marian y ... aquí estoy.

Me gusta que estés De Paso y que lo hagas como yo, con las bolitas de colores.

Lo que he leído me interesa, así que veré Cleopatra y te comentaré. Yo también me curo en la Fnac, pero cuando necesito tratamiento de choque me voy al Rastro.

Ha sido un placer, Ignacio

ILSA dijo...

Hola Ignacio, me encanta ver caras nuevas por aquí, pero he querido devolverte la visita y no he podido. Dime cómo puedo hacerlo, y sobre todo cuéntame cuando veas la película.

cerillasGaribaldi dijo...

¡Glups! Creo que ya lo resolví. Gracias por el interés, Ignacio