No nos queda claro el significado de la palabra fugaz.
Solemos dejar las cosas para más tarde. Te llamaré mañana. Pagamos el miedo a plazos. Volveremos a vernos el próximo verano. Posponemos las sonrisas o las miradas. Qué haces el sábado. Soñamos horizontes que no alcanzamos. Esta tarde no puedo.
Y a veces la vida nos toca como ese aire frío que nos duele en la cara. Y no siempre hay tiempo para volver a caminar.
lunes, 21 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
Y despertar una mañana
con la luz diluida en la ventana
y las piernas enredadas en el silencio del edredón
Y la mirada colgada de una duda
las ganas enterradas en la almohada
y lo que fuera noche rastreando el colchón
No habrá un motivo para enderezar
al cuerpo aburrido de un mismo sueño
Ni alarma que ponga en vida a los ojos
Ni otra mirada a tu izquierda que te busque
Ni otro pie que te despierte la piel
Entre las dos mesillas un solo corazón
y varios miedos
y varias mentiras
con la luz diluida en la ventana
y las piernas enredadas en el silencio del edredón
Y la mirada colgada de una duda
las ganas enterradas en la almohada
y lo que fuera noche rastreando el colchón
No habrá un motivo para enderezar
al cuerpo aburrido de un mismo sueño
Ni alarma que ponga en vida a los ojos
Ni otra mirada a tu izquierda que te busque
Ni otro pie que te despierte la piel
Entre las dos mesillas un solo corazón
y varios miedos
y varias mentiras
lunes, 30 de noviembre de 2009
Peligro de incendio
Todo pasó de repente. Ella encendió un cigarro y él tenía las lágrimas inflamables.
jueves, 26 de noviembre de 2009

Se dejó caer como si todo hubiera acabado. No pensó en que el final todavía tenía varias opciones. Cerró los ojos y luchó contra la cremallera de jersey. Sentía un punzante ahogo en la garganta. Escuchó su respiración con tanta atención que parecía que aquel único sonido estaba a punto de enmudecer. No era capaz de escuchar el ruido de las sirenas. No sentía como se acortaba la distancia entre su dejadez y las sombras que le seguían. Ni siquiera el golpe de la lluvia o la insolencia de un rayo de sol desmedido le sacaron del trance. No sentía las manos, imposible sentir el frío metal de las esposas en las muñecas. Cuando todo acabó, sólo hubo una cosa que le acercó al mundo; la hierba. La hierba mojada. La humedad del suelo recorriendo su espalda de una punta a otra. Sólo la hierba le devolvió a la vida. Tan blanca, tan en calma, que olvidó el significado de la palabra reja.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
El invierno abre sus ventanas al frío
y mi soledad tiembla al saber
que el camino guarda una gris nostalgia,
que este cielo oscuro sólo traerá reproches,
que todo tiene un precio,
que las calles, heladas, surcan silencios olvidados
y que a la decepción hay que llamarla por su nombre.
Los árboles, que en otros tiempos alumbraron,
hoy son los tristes reflejos de otras vidas,
o quizá la intuición de nuestra propia muerte.
La vida siente la derrota en sus huesos
de igual manera que mis huesos sienten el frío,
y las noches cierran la puerta con llave
a esos sueños que quedaron colgados
en los pasillos del miedo
o de un amor.
La esperanza, gélida como una idea sin voz,
avanza con sumisión hacia un sucio abismo,
haciéndome ver que el futuro
es la tristeza que cabe en una lágrima,
o el silencio que aulla en un vagón.
lunes, 16 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
El recuerdo marca al alma como metralla. Para entenderlo, lo he sufrido.
He mirado a todas partes y he encajado toda duda. Parpadeo de luces, intermitencias de lluvia.
Otro sol para maldecir un lunes.
Y no importa que te quedes dormido en cada letra que se estira al horizonte, yo no puedo ir a buscarte.
Yo no.
Ya no.
Para que lo entiendas he cerrado las manos hasta hacerme sangre, he robado algún reflejo en los escaparates, he recogido el fruto de los árboles talados y he sobrevivido al seísmo en pleno punto de origen.
No hagas caso si te dicen que lloré. Es mentira, quise dejarte dentro. Almacenarte en mis recovecos, en mis pequeñas parcelas viscerales, en los diminutos silencios oscuros en que habito.
Entrañas,
fluidos
y otras mentiras celulares.
No es premeditación, sólo improviso. Como aquella tarde en la que no se puso el sol.
No hay más sueño que este callejón sin norte.
Abriré los ojos. Despertar tiene su riesgo, y el dolor un límite.
He mirado a todas partes y he encajado toda duda. Parpadeo de luces, intermitencias de lluvia.
Otro sol para maldecir un lunes.
Y no importa que te quedes dormido en cada letra que se estira al horizonte, yo no puedo ir a buscarte.
Yo no.
Ya no.
Para que lo entiendas he cerrado las manos hasta hacerme sangre, he robado algún reflejo en los escaparates, he recogido el fruto de los árboles talados y he sobrevivido al seísmo en pleno punto de origen.
No hagas caso si te dicen que lloré. Es mentira, quise dejarte dentro. Almacenarte en mis recovecos, en mis pequeñas parcelas viscerales, en los diminutos silencios oscuros en que habito.
Entrañas,
fluidos
y otras mentiras celulares.
No es premeditación, sólo improviso. Como aquella tarde en la que no se puso el sol.
No hay más sueño que este callejón sin norte.
Abriré los ojos. Despertar tiene su riesgo, y el dolor un límite.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Pasando cerca,
sintiéndonos, casi rozándonos en esta distancia.
Las nubes nos han atravesado de lado a lado,
nos han descolocado.
Y una espuma de certeza
ha sido el tiro de gracia.
Todas las estrellas
no son cualquier estrella,
pero yo quise brillar,
en carne viva,
a manos llenas.
Escondidos tras los gestos de las manos,
amarrados con las hebras de un pincel.
No era un silencio, era una pena.
He llamado, pero ya no hay timbre en tu puerta.
sintiéndonos, casi rozándonos en esta distancia.
Las nubes nos han atravesado de lado a lado,
nos han descolocado.
Y una espuma de certeza
ha sido el tiro de gracia.
Todas las estrellas
no son cualquier estrella,
pero yo quise brillar,
en carne viva,
a manos llenas.
Escondidos tras los gestos de las manos,
amarrados con las hebras de un pincel.
No era un silencio, era una pena.
He llamado, pero ya no hay timbre en tu puerta.
martes, 27 de octubre de 2009
Veredicto final
martes, 20 de octubre de 2009
Menos octubre
Tengo un solo propósito y voy a muerte. Voy a romper Octubre por once sitios, abriendo ventanas y cerrando pulmones. Cuatro semanas quebradas en el olvido. Un mes con fuselaje roto y vacío. Latidos de manta como un eco de otoño. Lunas para otros lunes.
Y será el viernes y mi mañana se llenará de enanos y enemigos. Voy a maldecir cada hora, pero voy a rezar por tener ese último minuto. Viernes fatal y sucio. Voy a romper Octubre hasta que esta semana sangre de frío, hasta que los días amanezcan sin sentido, hasta que una niebla penetrante y agobiante nos quite el oxígeno.
Octubre febril.
Con prisas,
con veneno,
sin besos.
Con tiza,
sin manos,
con adiós.
Octubre con amenazas,
con ruido.
Octubre sin razón.
Y será el viernes y mi mañana se llenará de enanos y enemigos. Voy a maldecir cada hora, pero voy a rezar por tener ese último minuto. Viernes fatal y sucio. Voy a romper Octubre hasta que esta semana sangre de frío, hasta que los días amanezcan sin sentido, hasta que una niebla penetrante y agobiante nos quite el oxígeno.
Octubre febril.
Con prisas,
con veneno,
sin besos.
Con tiza,
sin manos,
con adiós.
Octubre con amenazas,
con ruido.
Octubre sin razón.
viernes, 16 de octubre de 2009
lunes, 12 de octubre de 2009
Más octubre
Quizá debí haber sido otra
en aquel rincón de la tarde.
Pude haber trazado
otra línea divisoria,
pero hasta eso hubiese sido peor.
Había un lagarto,
dos miradas,
tres sonrisas
y un bastón.
De poco servían.
Se juntaron en el aire
gruñido y voz,
pero todo era de un aliento afónico,
de un aviso sordo y desdentado,
de un futuro atroz.
No saber qué es exactamente lo que necesitas,
ni siquiera saber el color de la piel de la contienda.
De qué tiendes miedo.
Muerde.
Aprieta.
Despierta.
en aquel rincón de la tarde.
Pude haber trazado
otra línea divisoria,
pero hasta eso hubiese sido peor.
Había un lagarto,
dos miradas,
tres sonrisas
y un bastón.
De poco servían.
Se juntaron en el aire
gruñido y voz,
pero todo era de un aliento afónico,
de un aviso sordo y desdentado,
de un futuro atroz.
No saber qué es exactamente lo que necesitas,
ni siquiera saber el color de la piel de la contienda.
De qué tiendes miedo.
Muerde.
Aprieta.
Despierta.
jueves, 1 de octubre de 2009
Octubre
Agarrada con fuerza, con uñas, intentando cogerle ese trozo de carne a la vida. Buscando cualquier cosa que tenga otro sabor, otro olor. Pero reteniendo esa última mirada. Y miro las formas y todas parecen igual, pero al final siento que ya no son las mismas. El teléfono suena; otra vez; y otra vez y me preguntan "qué tal", y me dicen "hoy me he acordado de ti" y eso me gusta. Luego me han colgado varias veces, pero eso me ha dado igual. Salgo a la calle, me busco en los charcos, no sé por dónde empezar. Me resisto a llegar, como se resiste este frío a ponerle el nombre al otoño. Media manga todavía, botas por si acaso. Y mucho cielo, mucho azul (oscuro), y mucha amenaza de tormenta de aire y de soplos de lluvia. A veces aunque los colores sean feos todo parece dulce o bonito. Ya sé que es raro, pero salgo a la calle y me busco en los charcos; y si me reconozco supongo que ya sabré por dónde empezar.
domingo, 13 de septiembre de 2009
La piedra de la paciencia
Ésta es la historia de una mujer que intenta vivir sin dolor, en alguna parte de Afganistán, o en cualquier otro lugar.

Hay otros mundos, pero da miedo mirarlos. Pequeña y poética novela que desvela los secretos de una mujer.
¿Habéis leído hoy en "El País" la historia de Lubna Husein? Ella, al menos, no siente culpa por querer ser libre.

Hay otros mundos, pero da miedo mirarlos. Pequeña y poética novela que desvela los secretos de una mujer.
¿Habéis leído hoy en "El País" la historia de Lubna Husein? Ella, al menos, no siente culpa por querer ser libre.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Paseo

El calor ha hecho surco en mis hombros y el asfalto se ha dilatado. El sol me envenena, no me deja pensar. La música invade la esfera de lo que alcanza la vista, pero sólo está en mí, sólo la escucho yo. He buscado ese sitio donde sopla la vida, donde el destino se encuentra a babor, y por más rápido que he caminado no he llegado a ningún lugar. A veces lo entiendo. A veces lo intento. A veces no hay nada, pero siempre hay motivos. Supongo que el susurro me acompañará para apaciguar los gritos. Los gritos; no sabía que incluso el hielo grita cuando está presionado allá en los mares helados, y me ha parecido hasta poético. Me he sentido hielo por un instante, pero en este mar nadie me ha oído. Necesito silencio y mares helados y hielo, mucho hielo, pero en silencio y sin presión. Todo hielo. Y mares.
viernes, 7 de agosto de 2009
Puedo perfumar el silencio con palabras de mentira. Rodear la materia con vientos de lodo. Subir las persianas para descubrir otras vidas. O desencajar los colores del cielo para plasmarlos en el mantel. Puedo gritar con las manos otra frase estúpida. Rendirme a la magia. Colgar cada mentira en su percha. O hacer florecer los deseos de un muñeco de papel. Puedo ser el recuerdo de un mal sueño. Presagiar la locura del mar. Arrastrar las ausencias hasta un hueco del pánico. Puedo caer, o retroceder. Puedo contar los escalones de tu ventana. Trazar una línea recta hasta tu garganta. Cerrar las fronteras al sur de tu espalda. O crecer. Puedo equilibrar los sentidos. Derramar las caricias. Observar los latidos. Quiero y no puedo ser.
martes, 14 de julio de 2009
Una vez un amigo me dijo: "la cosas nunca salen como uno quiere, por eso hay que tener preparados varios finales" y yo le dejé caer un café encima. (Siempre he sido rara a la hora de cuidar a mis amistades). No siempre sé cómo mirar; a veces me descentro y otras veces pongo la vista al frente y no hay quien me pare. Pero siempre me acompaña esa sensación de fragilidad, un mal presagio de derribo, un sueño es forma de ruinas.
Siempre temo lo peor, y hay nubes que son más espesas que la sangre. Hay un miedo que me agarrota las huellas y otro miedo que me sostiene.
Hay días en que las noticias nos arrastran por lugares infames, a olvidados mundos, a grietas irreparables en la tierra y vidas que intentan con uñas y dientes ser vidas. Pero hay otros días en que el periódico te despedaza, palabras y letras y fotos que son imposibles, pero no te queda otra cosa que terminar por creerlas. He querido decir a mi familia cuánto me ha dolido hoy el periódico y no he podido. Se me ha anudado una lágrima en la garganta, y hoy no sé cómo mirar, porque este final era imposible, no lo tenía nadie preparado.
Siempre temo lo peor, y hay nubes que son más espesas que la sangre. Hay un miedo que me agarrota las huellas y otro miedo que me sostiene.
Hay días en que las noticias nos arrastran por lugares infames, a olvidados mundos, a grietas irreparables en la tierra y vidas que intentan con uñas y dientes ser vidas. Pero hay otros días en que el periódico te despedaza, palabras y letras y fotos que son imposibles, pero no te queda otra cosa que terminar por creerlas. He querido decir a mi familia cuánto me ha dolido hoy el periódico y no he podido. Se me ha anudado una lágrima en la garganta, y hoy no sé cómo mirar, porque este final era imposible, no lo tenía nadie preparado.
martes, 7 de julio de 2009
ya no dolerá dejarse ver bajo la tormenta
me cruzará de lado a lado un rayo
partiéndome en dos su luz
no bastará haber mirado a los ojos del vicio
si las manos se desencajan en el ruido
agua que corroe pero cura
otro cielo
más grande
otro grito valiente
otro vuelo
qué más da que no me queden recuerdos
que no alcazase la cima
que se me rompan los labios
habrá que poner la vista al frente
llenarnos los párpados de lluvia
clamar al viento
y empezar de nuevo
ya no te espero
me cruzará de lado a lado un rayo
partiéndome en dos su luz
no bastará haber mirado a los ojos del vicio
si las manos se desencajan en el ruido
agua que corroe pero cura
otro cielo
más grande
otro grito valiente
otro vuelo
qué más da que no me queden recuerdos
que no alcazase la cima
que se me rompan los labios
habrá que poner la vista al frente
llenarnos los párpados de lluvia
clamar al viento
y empezar de nuevo
ya no te espero
miércoles, 24 de junio de 2009
consumir preferentemente antes de...
es inminente
dejaré mis huellas en otro lugar
cambiaremos de escena
abriremos los brazos
cerramos los ojos
y todo habrá terminado
es irremediable
en dos sentidos
con los cinco sentidos
no hay menera de romper el rumbo
cada vez más difícil
cada vez más cerca
ya mis huellas adelgazan este camino
y el próximo escenario es resbaladizo
dejaré mis huellas en otro lugar
cambiaremos de escena
abriremos los brazos
cerramos los ojos
y todo habrá terminado
es irremediable
en dos sentidos
con los cinco sentidos
no hay menera de romper el rumbo
cada vez más difícil
cada vez más cerca
ya mis huellas adelgazan este camino
y el próximo escenario es resbaladizo
martes, 9 de junio de 2009
Varios días después
Sigue el humo ocupando el hueco de la mano. No hay otra manera de agarrar los sueños; tan ligeros y tan blancos. No sé si volver a esta ventana me devolverá el temblor a las uñas, o simplemente será otro viaje de horizontes cerrados. Qué pena no poder correr hacia tu espalda y colgarme de tus huidas. Qué rabia no saber de dónde cogerme, por dónde agarrarte, cómo morirme.
El vaso quiere anunciar el final de alguna cosa que yo no entiendo, y te lo cuento, pero no sé qué palabras decirte para que creas que entendí todo desde el principio. Será mejor dejarlo aquí, donde todavía hay un posible punto de retorno, un camino de regreso.
El vaso quiere anunciar el final de alguna cosa que yo no entiendo, y te lo cuento, pero no sé qué palabras decirte para que creas que entendí todo desde el principio. Será mejor dejarlo aquí, donde todavía hay un posible punto de retorno, un camino de regreso.
domingo, 17 de mayo de 2009
lunes, 11 de mayo de 2009
Siempre he sentido algo parecido a la obsesión cuando me hablaban de futuro.
Siempre he querido tenerlo todo atado, amarrar cada duda.
Me entretenía mirando los posos del café
descifrando nuestras tardes perdidas,
pero nunca he sabido conjugar ciertos colores.
Temí romper ventanas al abrir las puertas de la vida;
nada puede durar,
y las lágrimas siempre anuncian párpados de tristeza.
Hasta el punto de la locura he llegado por no sentir dolor,
por tener una red en tiempos de lluvia.
Pero no hay suficiente estrategia para romper el frío.
Nada nos puede salvar cuando la tormenta nos coge sin refugio
y desnudos.
Ya es hora de abrir puertas sin pensar en las ventanas.
Siempre he querido tenerlo todo atado, amarrar cada duda.
Me entretenía mirando los posos del café
descifrando nuestras tardes perdidas,
pero nunca he sabido conjugar ciertos colores.
Temí romper ventanas al abrir las puertas de la vida;
nada puede durar,
y las lágrimas siempre anuncian párpados de tristeza.
Hasta el punto de la locura he llegado por no sentir dolor,
por tener una red en tiempos de lluvia.
Pero no hay suficiente estrategia para romper el frío.
Nada nos puede salvar cuando la tormenta nos coge sin refugio
y desnudos.
Ya es hora de abrir puertas sin pensar en las ventanas.
domingo, 19 de abril de 2009
Dos veces vida
viernes, 3 de abril de 2009
Cuatro
Abril era un presagio
y ha querido arder,
pero sólo nos ha dejado
frío en la mirada,
una mañana limpia
y un nudo de escarcha en las manos.
No he querido correr.
No he sabido parar.
Todo ha sido lento
y todo ha pasado despacio.
y ha querido arder,
pero sólo nos ha dejado
frío en la mirada,
una mañana limpia
y un nudo de escarcha en las manos.
No he querido correr.
No he sabido parar.
Todo ha sido lento
y todo ha pasado despacio.
Ni una esquina de mis promesas
resultó ser verdad.
Abril ya no es flor.
Abril ya no es incendio.
Ni calor.
Ni fuego.
Ni futuro.
Abril ya no es vicio.
No tengo fuerzas.
Y el silencio es este viernes de un mes atroz.
resultó ser verdad.
Abril ya no es flor.
Abril ya no es incendio.
Ni calor.
Ni fuego.
Ni futuro.
Abril ya no es vicio.
No tengo fuerzas.
Y el silencio es este viernes de un mes atroz.
martes, 31 de marzo de 2009
Cruce de caminos
Habían cambiado de tal manera en tan poco tiempo y se estaban convirtiendo tanto en las personas que nunca fueron... que, aun estando juntos, empezaron a echarse de menos.
viernes, 20 de marzo de 2009
Veinte euros
Fue la primera vez que pidió dinero a cambio de sexo. Subió a aquel coche con la sensación de estar dejando la vida afuera, tras el vaho de las ventanas que no dejaban ver ni las sombras de la calle. Cuando la mano de aquel tipo agarró su nuca con una fuerza casi camuflada en ansia, no sintió el miedo que requería aquella situación. Su cabeza se acercó con rapidez a la urgencia de un pantalón y todo pasaba deprisa. Nada era tan difícil como pensó que aquello debía ser.
Lo malo vino después, cuando todo acabó y el tipo sacó del bolsillo dos billetes y los dejó caer sobre sus piernas. Salió del coche y la vida que encontró allí ya no era la vida que ella había dejado afuera; era otra cosa. Y allí de pie, mientras veía como el coche se alejaba, y con el puño cerrado y el dinero arrugado, empezó lo peor, empezó a empequeñecer. Se sintió pequeña, diminuta, insignificante. Un extraño vértigo se apoderó de su cuerpo, y las imágenes de aquel tipo empezaron a empapar sus retinas para dejarlas allí de por vida. Ella era en aquel momento la chica más pequeña de mundo y su dolor el más grande. Y supo que, a pesar de todo, aquélla no sería la última vez.
Lo malo vino después, cuando todo acabó y el tipo sacó del bolsillo dos billetes y los dejó caer sobre sus piernas. Salió del coche y la vida que encontró allí ya no era la vida que ella había dejado afuera; era otra cosa. Y allí de pie, mientras veía como el coche se alejaba, y con el puño cerrado y el dinero arrugado, empezó lo peor, empezó a empequeñecer. Se sintió pequeña, diminuta, insignificante. Un extraño vértigo se apoderó de su cuerpo, y las imágenes de aquel tipo empezaron a empapar sus retinas para dejarlas allí de por vida. Ella era en aquel momento la chica más pequeña de mundo y su dolor el más grande. Y supo que, a pesar de todo, aquélla no sería la última vez.
jueves, 19 de marzo de 2009
martes, 10 de marzo de 2009
No.
No fue fácil.
Ni siquiera fue suficiente.
Fueron muchas palabras
pero dejé vacíos demasiados renglones.
Cruzamos miradas
y yo quería cruzar caminos.
Y no.
No bastó.
Tropecé cada día con la sombra del deseo
y ni de lejos toqué la materia.
Absorbí lo inútil y lo hice futuro.
Remendé los sueños para hacer un mapa
donde perderme, y tampoco fue bastante.
Los ojos se hicieron laberinto
de donde no se encontraba ni luz.
Y las manos;
heridas,
heladas,
dormidas.
Para hablar lloré.
Todo escapó a la esencia.
Todo era mentira.
Los labios conjugaron ilusiones
que el viento arrasó.
Y no quedó nadie.
No quedó luna.
Ni nanas,
ni miedos,
ni nada.
No fue fácil.
Ni siquiera fue suficiente.
Fueron muchas palabras
pero dejé vacíos demasiados renglones.
Cruzamos miradas
y yo quería cruzar caminos.
Y no.
No bastó.
Tropecé cada día con la sombra del deseo
y ni de lejos toqué la materia.
Absorbí lo inútil y lo hice futuro.
Remendé los sueños para hacer un mapa
donde perderme, y tampoco fue bastante.
Los ojos se hicieron laberinto
de donde no se encontraba ni luz.
Y las manos;
heridas,
heladas,
dormidas.
Para hablar lloré.
Todo escapó a la esencia.
Todo era mentira.
Los labios conjugaron ilusiones
que el viento arrasó.
Y no quedó nadie.
No quedó luna.
Ni nanas,
ni miedos,
ni nada.
domingo, 22 de febrero de 2009
Un paso al frente o vivir a tientas.
Escupir la palabra o dudar.
Perseguir la inercia o planear cada secuencia.
Soltar lastre o echar anclas.
Buscar la fuente o morir de sed.
Abrazar la oportunidad o cerrar los puños.
Apostar al doble o nada o retirarse a la de tres.
Sonreír o llorar.
Mirar desde el balcón o saltar por la ventana.
Bailar o tumbarse.
Tentar a la suerte o cerrar los ojos.
Exprimir el cuerpo o vestirlo de pudor.
Salir al encuentro o esperar un suceso.
Coger aire o aguantar el tipo.
Mostrar la herida o salir ileso.
Vencer el miedo o dejarse morir.
Escupir la palabra o dudar.
Perseguir la inercia o planear cada secuencia.
Soltar lastre o echar anclas.
Buscar la fuente o morir de sed.
Abrazar la oportunidad o cerrar los puños.
Apostar al doble o nada o retirarse a la de tres.
Sonreír o llorar.
Mirar desde el balcón o saltar por la ventana.
Bailar o tumbarse.
Tentar a la suerte o cerrar los ojos.
Exprimir el cuerpo o vestirlo de pudor.
Salir al encuentro o esperar un suceso.
Coger aire o aguantar el tipo.
Mostrar la herida o salir ileso.
Vencer el miedo o dejarse morir.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Pequeños y grandes males
Es ese humo descalzo de pasado el que me azota en la cara, me advierte del sueño y no dice más. Habrá que arrancar de aquí los malos presagios, llorar las mentiras, alzar los vasos y volver a empezar. Voy a ir hasta el mismo lugar en que el punto final se me escapó entre las manos. Voy a llenar las paredes de palabras inservibles y recuerdos ahogados. Arañaré la distancia, haré puentes de plástico. No llores, no grites, no tengas miedo; ya de nada sirve. La niebla, la puta niebla siempre al acecho; cegando, mordiendo. Ya ni lunas ni estrellas estrechan los lazos de la noche, porque ya nada estrecha el silencio de la noche. Hay un millón de juegos a los que no jugaste y cuentos de los que no tienes ni idea de su final. No seré yo quien te los cuente. No. Un agujero en tu retina retiene toda la luz del mundo, y toda esa luz eres tú. Carne de deseo, carne invisible de deseo, carne invisible y lejana de deseo. El final.
jueves, 5 de febrero de 2009
Punto y aparte
otra vez silencio
vacío
este sueño ya no arde
mi casa está a oscuras
y un centímetro de luz
ilumina la calle
déjame olvidarte
vacío
este sueño ya no arde
mi casa está a oscuras
y un centímetro de luz
ilumina la calle
déjame olvidarte
martes, 3 de febrero de 2009
miércoles, 21 de enero de 2009
El Tren de los Sueños
Imagina un tren que te llevara donde tu imaginación llega. Un tren de colores, con mariposas y corazones. En cada vagón una vida por descubrir y un destino o un deseo, como tú quieras.
Ése es este tren; El Tren de los Sueños. Podrás viajar y conocer paisajes no inventados, cielos imposibles y playas de arenas extrañas.
Noa, mi niña dulce de cuatro años, lo ha inventado, y sólo le ha hecho falta un poquito de ayuda y unos rollos de papel higiénico. Noa siempre sonríe cuando jugamos, y siempre me escucha cuando la cuento cuentos y disfruta con cada cosa que hacemos. Y yo la quiero más que a lo que más se quiere.

En su primera parada ha elegido El polo Norte, su Polo Norte. Ojalá supiera ver cómo es, cómo está decorado en su mente. Puede que algún día me lo cuente. Y nos quedamos sentadas en el andén, soñando, mirando, riendo y buscando destinos.
Desde que sus papás la regalaron La Fontana de Trevi dentro de una de esas pequeñas bolitas en las que al darle la vuelta se vuelven locos unos copitos de nieve, quiere ir a Roma. Cerraremos los ojos y nos iremos a pedir deseos. Sólo hay que cruzar los dedos, cerrar los ojos y desearlo, con mucha fuerza para que el viento acompañe.
Y aquí estamos, sentadas en el andén, soñando lugares. Si quieres venir te invitamos al tren. ¿Te vienes?
Ése es este tren; El Tren de los Sueños. Podrás viajar y conocer paisajes no inventados, cielos imposibles y playas de arenas extrañas.
Noa, mi niña dulce de cuatro años, lo ha inventado, y sólo le ha hecho falta un poquito de ayuda y unos rollos de papel higiénico. Noa siempre sonríe cuando jugamos, y siempre me escucha cuando la cuento cuentos y disfruta con cada cosa que hacemos. Y yo la quiero más que a lo que más se quiere.

En su primera parada ha elegido El polo Norte, su Polo Norte. Ojalá supiera ver cómo es, cómo está decorado en su mente. Puede que algún día me lo cuente. Y nos quedamos sentadas en el andén, soñando, mirando, riendo y buscando destinos.
Desde que sus papás la regalaron La Fontana de Trevi dentro de una de esas pequeñas bolitas en las que al darle la vuelta se vuelven locos unos copitos de nieve, quiere ir a Roma. Cerraremos los ojos y nos iremos a pedir deseos. Sólo hay que cruzar los dedos, cerrar los ojos y desearlo, con mucha fuerza para que el viento acompañe.
Y aquí estamos, sentadas en el andén, soñando lugares. Si quieres venir te invitamos al tren. ¿Te vienes?
martes, 13 de enero de 2009
Sssshhhh
Dejarse vencer por el sueño
y hacer, sin tinta ni papel,
una crónica febril.
No usar las manos,
dejar los huesos y los músculos
muertos
o cansados.
Dejarse vencer.
Echar el cierre al alma,
cerrar puertas, ventanas, párpados.
Y girar la mente,
dar vueltas al recuerdo;
quizá a los sueños que tuvimos,
quizá a los sueños que tendremos.
Inconsciencia.
Nada.
Sólo sueños.
Y dejarse vencer.
Contar hasta cuatro,
o sólo hasta tres.
Hacer repaso.
Y dejarse vencer.
Un color para abrir camino a la dejadez,
un sonido, un pequeño espasmo.
Un brizna de luz tras la cortina
buscando un rincón donde apagarse.
Calor y color bajo el edredón.
Abandonar el trabajo de las pupilas,
olvidarnos del mecanismo de las miradas.
Y dejarse vencer.
Ssssshhhhh... Buenas noches.
y hacer, sin tinta ni papel,
una crónica febril.
No usar las manos,
dejar los huesos y los músculos
muertos
o cansados.
Dejarse vencer.
Echar el cierre al alma,
cerrar puertas, ventanas, párpados.
Y girar la mente,
dar vueltas al recuerdo;
quizá a los sueños que tuvimos,
quizá a los sueños que tendremos.
Inconsciencia.
Nada.
Sólo sueños.
Y dejarse vencer.
Contar hasta cuatro,
o sólo hasta tres.
Hacer repaso.
Y dejarse vencer.
Un color para abrir camino a la dejadez,
un sonido, un pequeño espasmo.
Un brizna de luz tras la cortina
buscando un rincón donde apagarse.
Calor y color bajo el edredón.
Abandonar el trabajo de las pupilas,
olvidarnos del mecanismo de las miradas.
Y dejarse vencer.
Ssssshhhhh... Buenas noches.
miércoles, 7 de enero de 2009

Tratamos de ser felices por una noche, alegrarnos por todo y sin motivos, alargamos lo que podría ser pero no ha sido. Forzamos el alma.
Y pese a todo, al final, lo hemos conseguido.
Bienvenidos a otro nuevo año, un nuevo mundo.
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